¡Bienvenidos al paraíso!
En las montañas de Metapán, Santa Ana, a 80 kilómetros de la ciudad capital, se encuentra un tesoro hermoso, lleno de calma y serenidad con una belleza natural increíble.
Este lugar es para los que buscan una escapada lejos de la vida cotidiana y la ciudad. El recorrido en vehículo desde San Salvador es de alrededor de tres horas.

En el cantón El Limo, una de las zonas que rodean el Parque Nacional Montecristo, Área Natural Protegida (ANP), vives un espectáculo de la naturaleza, rodeado de exuberantes montañas, bosques de café y frondosos árboles, respirando aire puro y admirando la diversidad de la flora y fauna de la zona.
Es un lugar con una riqueza biodiversa, donde se hacen esfuerzos de conservación para la protección del ecosistema.
La zona es considera como la cuenca alta del río Lempa, ya que todos los riachuelos de la montaña y del bosque nebuloso del van a parar al lago de Güija.
Acá puedes encontrar alojamiento en alquiler abierto al público que evoca a nostalgia y familia, se trata de Brunate, un espacio de conexión con la naturaleza, con avistamientos de animales silvestres además de ríos y cascadas.
Esta opción de hospedaje invita a contemplar las espectaculares panorámicas de atardeceres y amaneceres increíbles. Es una experiencia acogedora, auténtica, en definitiva, inolvidable, para quienes deciden explorar esta maravilla.

Puedes alquilar cabañas con paneles solares y que además han sido elaboradas con materiales naturales, como madera, ladrillos y adobe.
También puedes vivir aventuras al aire libre como el senderismo, canopy, además de actividades deportivas; un temazcal artesanal con sauna, piscina helada y pila caliente; y fogatas nocturnas.
Este lugar es una invitación a reconectar con la naturaleza, que se encuentra al interior de la Finca El Conacaste, la cual gracias a las condiciones favorables del clima y biodiversidad es reconocida por la calidad de su café.