cultura

 

La cultura popular de El Salvador comprende tradiciones y costumbres ancestrales, provenientes de las culturas prehispánicas, que se fusionaron con las costumbres españolas. Los núcleos de población más representativos y tradicionales se localizan en las zonas de los izalcos y nonualcos, alrededores de San Salvador y Cacaopera.

Entre las expresiones materiales del folclore salvadoreño, se incluyen elementos como la artesanía, en la que existen importantes centros de producción en Nahuizalco, La Palma o Ilobasco; y los objetos incluyen diversos tipos de alfarería, cerámica, jarcia, cestería, barro cocido, juguetes, pirotecnia, etc.

En el campo de las expresiones sociales, resaltan las cofradías y hermandades, que en El Salvador alcanzan las cincuenta y tres. Las localidades adonde se encuentran las de mayor tradición incluyen a Izalco, Panchimalco, Jayaque, San Pedro Nonualco y Santo Domingo de Guzmán. Por otra parte, en el comercio popular, existe el tiangue y sobreviven juegos tradicionales para niños y adultos como el yo-yo, trompo, capirucho, chibolas, palo ensebado, carrera de cintas a caballo, entre otros.

En la cultura popular concerniente al aspecto espiritual y mental, cabe destacar a las fiestas patronales que tienen lugar en todos los municipios. Entre ellas resaltan las de San Miguel, en la que tiene lugar un reconocido carnaval, así como en San Salvador, con las Fiestas Agostinas, o Santa Ana con las Fiestas Julias. Otras expresiones son las danzas, y una breve lista comprende al Torito Pinto, Los Historiantes, Los Chapetones, El Tigre y El Venado, Los Emplumados, entre otros. También existe un acervo de leyendas y cuentos, siendo representativas como la Siguanaba, el Cipitío y el Cadejo, entre otras.